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Estado de la Reserva de Biósfera Maya
 

La RBM desde el aire

Vista aérea vertical de Uaxactún, Flores, Petén

    

Cessna 172 de Lighthawk

El uso de sobrevuelos como herramienta de monitoreo del paisaje tiene antecedentes muy antiguos en la RBM. En 1998 durante la temporada de incendios más grave de la que se tenga registro en la RBM, aeronaves privadas y de la Fuerza Aérea Guatemalteca -FAG- volaron más de 200 horas en misiones de reconocimiento en la RBM, permitiendo llegar a sitios a los que es difícil de tener acceso. Lighthawk, una ONG estadounidense que usa pilotos voluntarios para hacer sobrevuelos en áreas de conservación tiene 12 años de colaborar con distintos actores institucionales en la RBM. 

Helicópter Bell “Huey” de la FAG

A través del tiempo el uso de los sobrevuelos se ha ido refinando como herramienta de monitoreo y extendiendo en cobertura y aplicaciones. Por ejemplo en 2010 fueron volados tan solo con Lighthawk más de 17,000 km de rutas de monitoreo (la FAG debe haber volado distancias similares) con propósitos tan distintos como la evaluación de amenazas, el conteo de ganado bovino, el monitoreo demográfico indirecto, la toma de fotografía aérea casi vertical para apoyar ejercicios de cartografía por sensores remotos, entre otras muchas aplicaciones, todas ellas sistematizadas mediante el registro con fotografías, video y datos de Sistema de Posicionamiento Global (GPS).

El uso de vuelos de reconocimiento se ha vuelo rutina en la planificación de operativos de control y abatimiento de amenazas como el contrabando de madera, la usurpación de tierras y el apoyo a tareas de control y prevención de incendios.


La vista desde el aire de los espacios de la RBM provee de una perspectiva única que permite entender mejor procesos, amenazas y valores de la Reserva y se espera que con la colaboración futura de socios como Lighthawk y la FAG siga siendo una herramienta fundamental para el manejo y conservación de la RBM.